Tenía diecinueve años cuando por primera vez percibí el caribe. El esperado encuentro fue gracias a una ruta becada por Colombia junto a un grupo de jóvenes de mi edad que pertenecían a distintos países latinoamericanos. Todos olíamos, pensábamos, hablábamos, mirábamos en el mismo idioma pero en distinta lengua. Los bancos habían dejado morir esta…