Ser sin hogar en Sevilla

K.K.
Foto de la calle Sierpes, Sevilla, España. | K.K.
En 2022 en España hubo 28,552 personas que viven en las calles según el Instituto Nacional de Estadística. Hay un gran número de personas sin techo en las calles sevillanas y cada persona tiene una historia diferente

Katherine Koehler

En Sevilla hay hospicios y actividades para ayudar a las personas sin techo. Los hospicios sirven de refugio y los eventos apoyan el bienestar total de ellos. Pero, es evidente que un problema todavía está presente. Normalmente, las personas en las calles sufren problemas de salud física o mental.

Foto de la calle Sierpes, Sevilla, España. | K.K.

Si estás caminando por la calle y ves un hombre con un cartel que pide ayuda, ¿vas a continuar adelante o vas a ayudarlo? Si vives en la ciudad de Sevilla, es probable que hayas visto un ser humano con todos sus pertenencias en la acera. Un perro, una manta y otra ropa son artículos que posiblemente estén dispersos alrededor de la persona. Quizás tenga un vaso con algunas monedas de otras personas generosas. En el mundo hoy, es casi normal ver una persona con una vida completamente diferente que la de la persona generosa con dinero. Pero, la mayoría de la gente que tiene capacidad de ayudar decide pasar a la persona sin hogar. No ayudan aunque poseen una cantidad de dinero suficiente para desprenderse en un euro o dos. El Diario de Sevilla anota que “El delegado destacó que los datos extraídos corroboran que la mayoría de las personas sin hogar sufren una situación «crónica», ya que casi el 62% manifestaron llevar más de tres años en la calle.” En el momento actual, el ‘sinhogarismo’ es algo que necesita mejorar.

Aunque la experiencia de cada persona es diferente, hay tendencias en el perfil de alguien que vive en la calle. Según el Diario de Sevilla, la mayoría de las personas sin hogar en Sevilla son hombres. En 2017, el porcentaje de hombres era de 71,5 %. También, un gran número de ellos están sin pareja o divorciados. Muchos tienen entre 46 y 55 años. 63% son españoles nacidos en la provincia de Sevilla. Solo un 8% ha estudiado después de la escuela secundaria. El Diario de Sevilla también refleja que hay agresiones y delitos de odio en contra de los individuos en las calles. Muchas de las mujeres de la compañía Mujerando, una empresa de teatro para mujeres sin hogar, han experimentado agresiones machistas en sus vidas. Con los datos sobre las personas en general, la sociedad tiene una idea de cómo cambiarles la vida y su situación de sinhogarismo.

Infografía realizada por Diario de Sevilla.

El albergue tiene mucha importancia en el proceso de ayudar a la gente sin hogar. Hay una empresa en Sevilla, Asaenes, que trata con diferentes tipos de gente, incluyendo los sin hogar. Se enfocan en la salud mental, que es un problema para muchos en las calles. Trabajan con la transición a un alojamiento también. Además, algunos ejemplos de hospicios en Sevilla son Centro de Acogida Municipal (CAM) y Housing First: una red de 20 pisos. El primero provee accesos, comida y hogar. El segundo es un hogar permanente para ellos. Es importante que la gente sin su propia casa sepa sobre cuáles son sus opciones en Sevilla.

En Sevilla, hay oportunidades más allá del hospicio para mejorar la vida de los seres sin casa. La semana de personas sin hogar en Sevilla es un periodo en que la ciudad hace actividades para la gente y está organizada por el Ayuntamiento de Sevilla. La semana es un momento para los ciudadanos para pensar sobre personas sin hogar. Hay un partido de fútbol y una obra de teatro para disfrutar. Durante el año, el grupo de Mujereando provee actividades de teatro para las mujeres sin hogar, por las mujeres sin hogar. Casi todas de las fundadoras y trabajadoras han vivido sin casa. Por eso, ellas pueden tener empatía y entendimiento de la situación de otras. Además, muestran ejemplos de éxito en la vida después de sus dificultades. En sus testimonios publicados en su página web, ellas mencionan algunos obstáculos de su pasado. Una mujer salió de su casa porque “su padre no aceptó su transexualidad.” Ellas comparten que el teatro es “terapéutico” para las mujeres sin hogar. La meta final es para las participantes tener un hogar.

Una de las mujeres que contribuye al trabajo de Mujereando se llama Carmen Tamayo Leo. Ella empezó su empleo con las personas sin hogar en junio del 2013. Antes de este año, ella vivía en Madrid y tenía amigos sin hogar que vivían en la Plaza Opera. En una entrevista, ella contó su experiencia satisfactoria con su empleo y también sus relaciones con la gente que ayuda. A ella le gusta trabajar con las personas sin hogar porque “Es un colectivo con el que empatizo muchísimo desde antes de comenzar a trabajar con ellos y además creo que mi energía puede ayudar mucho para motivar a la persona a querer salir de esa situación” (Tamayo Leo). Ella es consciente de su papel en las vidas de otros individuos y tiene empatía por sus experiencias.

Foto de Carmen Tamayo Leo. | Foto de archivo

Carmen también explicó cómo funciona el teatro para la gente sin techo. Hay el sentimiento de pertenecer a un grupo para ellos y también un descubrimiento de ellos mismos. Carmen escribe, “El teatro permite a las personas sin hogar, un colectivo invisibilizado a tener voz, hacer visibles a poder denunciar la realidad que están sufriendo a través de propuestas escénicas, pero también les ayuda a encontrarse con ellos mismos, a trabajar sucesos traumáticos vividos, a formar parte de un grupo, a aceptarse como son, a tomar conciencia de su yo, a empoderarse como personas, a sentir útil, a sentirse escuchado, a sentirse persona…en definitiva a recuperar toda su parte emocional” (Tamayo Leo). Como la creadora del proyecto, ella muestra los efectos positivos de Mujereando. Ella también es parte de la entidad Solidarios para el Desarrollo para las personas sin hogar en las calles de Sevilla.

¿Cómo podemos cambiar la situación de las personas sin techo? Primero es el entendimiento de su situación y el conocimiento del privilegio. Hay más para aprender sobre la historia de una persona en la calle que podemos ver inicialmente. Es verdad que están en un momento difícil de su vida y que pueden cambiar la ruta del resto. No debemos culparlos por su situación. Carmen anota que ellos “son personas como cualquier otra que están pasando por un momento de dificultad y que ahora más que nunca necesitan que se les ayude y se les apoye y no que se les estigmatice y criminalicen” (Tamayo Leo). Pues, la próxima vez que encuentres un individuo sin hogar, ¿Le ayudarás o pasarías de largo?