Una entrevista con Beatriz Rengifo Ruiz de Cerámica 1920
Anna Clark
La cerámica tiene una historia rica en Sevilla. Esta tradición es casi tan vieja como la ciudad, como las alfareras que recogían la tierra de la orilla del Guadalquivir para crear cerámica. Esta práctica ha evolucionado a medida que la ciudad ha ido cambiando, pero que sigue “muy viva y coleando” en el barrio de Triana. Beatriz Rengifo Ruiz es una representante de esta tradición, una alfarería que también ofrece una variedad de clases a locales y turistas.
Cuando pruebo a llamar a la puerta de color verde que esta junto a un azulejo con el nombre de lugar ‘Ceramica 1920’ está cerrada. Una chica con la cara pintada intenta abrirla sin conseguirlo y me dice “Voy por la profesora”. Rengifo Ruiz, una mujer de pelo gris, abre la puerta y me da la bienvenida. Me informa que su clase se ha extendido y me pregunta si estoy dispuesta a esperar. Los niños se muestran reacios a salir de la tienda e intentan ayudarla a limpiar.
La Cerámica 1920 en Triana es muy querida y está repleta de las creaciones de Beatriz. Cuando entré, estaba terminando una clase con varios niños de diferentes edades, todos de la misma familia. Los niños estaban cubiertos en arcilla y reacios a irse, demorándose jugando con el perro de Ruiz.
La historia
Cerámica 1920, la tienda de Beatriz Rengifo Ruiz, fue fundada en este año por el padre del alfarero Emilio Garcia Ortiz, un pariente de la familia. Rengifo Ruiz trabajó como Biólogo marino antes de decidir volver a su pasión por la cerámica. Quizá por esto su arte tenga mucho protagonismo en el mundo marino y de los marineros. Después del covid, Rengifo Ruiz empezó a impartir clases de torneo, mosaico, y cuerda seca. Ella les ha mostrado a sus dos hijos cómo crear cerámica y siente que es una buena habilidad para mantener la creatividad incluso si no la sigues como carrera. Sus clases son populares porque las diseña pensando en que la gente disfrute.
La tradición
Para Rengifo Ruiz, una parte importante de trabajar como alfarera en Triana es recordar a quienes vinieron antes de ella. <<El legado histórico que tenemos sobre la cerámica es muy importante, pero no solo en los últimos años si no a través de los siglos.>> Ella explica sobre las alfarerías de años pasados, de los romanos, los árabes y los fenicios que han influido en la cerámica moderna. Pero aclara, rápidamente, que “el presente es tan rico en su práctica cerámica como el pasado”.
El turismo
El turismo ha afectado a Sevilla siempre, pero ha aumentado en los últimos años. Algunos de los estudiantes en las clases de Rengifo Ruiz suelen ser turistas que buscan llevarse a casa una experiencia única. Rengifo Ruiz les da la bienvenida mientras se interesan por las tradiciones sevillanas. Sin embargo, el turismo ha cambiado la manera de producción de la cerámica. Con el turismo, Rengifo Ruiz dijo que tiene que ser un poco más comercial con su trabajo. <<“Hacer algo a mano, una pieza, requiere mucho tiempo, mucha dedicación, entonces claro necesitamos también producir más rápido. El que quiere vivir del arte, va a tener un inconveniente. >>
La parte artística
Una importante parte de la tradiciones es que Rengifo Ruiz puede compartirlo con futuras generaciones. Por eso, sus estudiantes favoritos son los niños. <<Ellos están aprendiendo algo que es nuestra tradición. A lo mejor, puede ser que uno de ellos regrese porque le ha gustado, entonces, es una actividad que es artística y es un proceso educativo del ser humano.>>
Disfrutar
Para Rengifo Ruiz, la creatividad es para todos los seres humanos, no solo para los artistas. Pero hay diferencias entre sus clientes. <<Me encanta dar clases a los niños porque vienen solamente con el intento de jugar. Los adultos, como es lógico, siempre querían crear algo perfecto. En este arte la perfección se puede lograr, practicando mucho. Pero hay que disfrutar.>>
Parte de la magia de Cerámica 1920 es la energía del espacio, que Rengifo Ruiz se encarga de cultivar. El color está en todas partes en su obra y el espacio está iluminado por el sol que entra por las ventanas. A Rengifo Ruiz no le importa si hay arcilla en la mesa o pintar en el suelo, si está un poco desordenada significa que la gente puede relajarse y disfrutar.
¿Y qué piensa Rengifo Ruiz sobre el futuro de su taller? <<Nunca se va a terminar el tema de la cerámica o la alfarería, ni nada. Pienso que hay siempre etapas, pero el arte nunca se va a acabar. Pienso que es parte del ser humano, de la expresión del ser humano. Y desarrollo de nuestros conocimientos y manos, porque con nuestras manos hacemos aquí prácticamente todo.>>