Jueves
“Amorcito, ya es hora de despertarse”, susurra José, acariciándole la carita a su hija que duerme pacíficamente. “Amorcito”, repite una y otra vez hasta que la niña abre los ojos de ónix para mirarlo, aunque sus pestañas ruegan juntarse de nuevo. “Cinco minutos”, le suplica, un truco que ha aprendido de su mamá para poder…