Aunque los inmigrantes y refugiados pueden ofrecer apoyo económico al país, sufren de muchas barreras en el sistema
Isabelle Foland
según un informe de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Esta figura
es 1,6 millones más grande que durante los últimos meses del 2022.
En los últimos años, más y más de estas personas vienen a Europa para comenzar otra vida más segura que en su país. De hecho, en 2023, casi 300.000 refugiados vinieron a países en la UE, lo que es un aumento de casi 55% del 2022, dicho informe.
Las razones para su inmigración o búsqueda de asilo pueden ser debidas a muchas causas. Las razones más comunes en 2023 fueron conflictos — como guerras — persecución, algún tipo de violencia o desastres medioambientales, tal y como recoge el informe.
Con respecto a este tema, España no es diferente al resto de los países de la UE. La demanda para protección internacional española en 2023 aumentó más de 37% del 2022, con un total de 163.220 aplicaciones para protección. Pero mientras el número de aplicaciones y personas necesitadas ha aumentado, España no ha subido su número de aplicaciones aceptadas. Cuatro de cada diez aplicaciones para protección internacional se denegaron el año pasado, según CEAR.
Problemas en el sistema

Por este aumento, “el sistema está muy saturado”, dice Álvaro Sánchez González de Quevedo, un abogado que trabaja con CEAR. Pero hay algunos recursos en España — como CEAR — que pueden apoyar y ayudar a los inmigrantes y refugiados con la transición a su nueva vida.
CEAR ayuda a este grupo de personas con la educación sobre sus derechos, su integración en la sociedad, apoyo con su salud mental, conseguir su documentación y más. También, hay recursos para ayudar a las personas a aprender español porque hay muchos refugiados o inmigrantes de países no hispanohablantes. La mayoría de los inmigrantes y refugiados que vinieron a España en 2023 fueron de Siria, Afganistán, Ucrania, Venezuela, Sudán del Sur, Myanmar, Sudán, República Democrática del Congo, Somalia y República Centroafricana, según el informe de CEAR.
«El sistema está muy saturado»
CEAR puede ayudar a buscar y compartir información correcta para combatir el problema de desinformación en nuestro mundo moderno en las redes sociales, explica Sánchez González de Quevedo.
Pero esta ayuda no es para siempre. El tiempo máximo para una individual es 18 meses o 24 meses en casos de mucha necesidad, como una familia.Aunque el tiempo de ayuda no es para toda la vida, la gran meta de CEAR es apoyar a sus clientes para tener su propia independencia, explica Sánchez González de Quevedo.
Mientras hay algunos recursos como CEAR para ayudar a la población inmigrante en España, también hay una gran necesidad para más recursos y cambio en el sistema, según Sánchez González de Quevedo.
Por ejemplo, el proceso de buscar trabajo para un refugiado o inmigrante es muy largo con muchas restricciones y documentales que llevan mucho tiempo para realizar, explica Sánchez González de Quevedo. En el sector laboral, la inmigracion puede ser una gran oportunidad para aumentar la fuerza laboral en España. “Aquí, hay que tender puentes, no hay que construir muros porque entonces, vamos a perder todos”, aclara él.

Una solución externa
Específicamente, el aumento de la inmigración a España en los últimos años puede ser una solución al problema de la natalidad. Según el Real Instituto Elcano, en 2022, España tuvo el índice de natalidad más bajo de toda la UE. La UE, en general, ha sufrido de índices de natalidad bajos por muchos años, pero España ha sido lo peor. Según el artículo, para mantener la población de un país, el índice de natalidad necesita ser al menos dos niños para cada familia. En 2022, España tuvo una natalidad de 1.19, lo que fue lo peor del resto de la UE.
Porque no hay más nacimientos en España, la población ha envejecido. Según un artículo de La Vanguardia, hay 35% más personas españolas que tienen más de 80 años en 2023. En comparación, la población de niños que tiene entre cero a 10 años cayó un 15.5%.
Antonio Chaves Rendón, el director de acción educativa, diálogo intercultural y relaciones hispanomarroquíes de la organización Tres Culturas, comenta que el impacto de los inmigrantes en el sector laboral “es positivo.” “Existían una serie de sectores laborales con una amplia demanda, fundamentalmente el área de la hostelería”, dice Chaves Rendón.
Generalmente, la población inmigrante puede cubrir cualquier área del sector laboral que no está realizado por nativos españoles, explica él. Un informe de la organización BBVA Research dice que la inmigración ha sido una fuerza potente en el subido de la fuerza laboral española. De hecho, en 2024, España tuvo un empleo de 21.7 millones de personas, un número récord.
«La sociedad no tiene que entender la inmigración como un problema sino como una oportunidad»
Pero, como dice Sánchez González de Quevedo, hay espacio para mejorar en este sector para facilitar la ayuda de los inmigrantes. A este respecto, explica Chaves Rendón, necesitan más recursos que son fáciles de acceder para permitir a los inmigrantes entrar en el sector laboral. Por ejemplo, es importante tener acceso a servicios sociales como educación y sanidad.
Para arreglar esta falta de acceso, la comunicación entre agentes sociales y el sector laboral es crucial. “Podrían establecer o ampliar el nivel de cupos laborales de población inmigrante. De todas formas, que las personas que llegaron ya a España pudieron llegar ya con su permiso de trabajo y su permiso de residencia, y no llegaron en una situación, digamos, desregularizada”, comenta Chaves Rendón.
Pero sobre todo, una de las cosas más importantes con respecto al tema de la inmigración es verlo como una manera para mejorar nuestra sociedad, explica Chaves Rendón. “La sociedad no tiene que entender la inmigración como un problema sino como una oportunidad”, concluye él.