Autora: Ranya Russo
La violencia en las relaciones es algo con lo que muchas mujeres luchan silenciosamente en el mundo y en España. Con marcas de ser víctima en el pasado y ahora trabajadora social, Carmen Rodriguez lucha por los derechos de las mujeres y recuperar su dolor con fuerza.
La historia de Carmen Rodriguez comenzó en su aula universitaria, mientras escuchaba Fundación Ana Bella hablar sobre la violencia en las relaciones. Como mujer que había sufrido
violencia doméstica en su pasado, escuchar las historias de mujeres que habían sobrevivido la
ayudó a darse cuenta del lugar en donde estaba y pedir ayuda. Algo que muchas víctimas de
violencia en las relaciones tienen demasiado miedo de hacer. Esto la inspiró y comenzó a trabajar
para esta Fundación como ayudante, y luego se convirtió en trabajadora social para proveer
asistencia y guía a mujeres como ella.

En España, en el último año hubo 30.000 víctimas de violencia de género y 8.000 víctimas de violencia doméstica. Esta tasa había aumentado en un 3,4 por ciento y un 1,4 por ciento, y aunque esto puede parecer un porcentaje pequeño, no lo es. En Andalucía hubo 13 mujeres que murieron debido a la violencia de género, categoría que entra dentro de la violencia que se da en las relaciones. Si bien, muchas mujeres sufren violencia en las relaciones a diario y están demasiado asustadas para denunciar su dolor porque “ Lo más difícil es reconocer que estás siendo maltratada, y una vez que lo reconoces, quizás hablar de lo que has sufrido al principio es muy doloroso…necesitas hacer terapia para poder sanar y hablar sin dolor,” según Carmen.
Las relaciones donde hay violencia son increíblemente difíciles de ver, sobre todo, una vez que estás atrapado dentro de una relación abusiva. Carmen había experimentado violencia sexual, psicológica, económica y ambiental en su relación pasada. Sin embargo, ella no vió las señales hasta que escapó de su pasado. Según Carmen, hay muchas señales donde ves si hay violencia de genero, “hay muchas señales de alarma que te indican que estás inmersa en una relación abusiva como por ejemplo: Ignorarte, la ley de hielo, chantejearte constantemente para coaccionarte a que hagas cosas que no quieres hacer, humillarte, que veas condicionada tu vida por los celos, controlarte, violar tu intimidad, aislarte socialmente y laboralmente, intimidarte, amenazarte, mantener relaciones sexuales sin desearlo o mantener prácticas sexuales que no te gusten, controlar tu dinero, que decida por tí los aspectos importante de tu vida, miedo a la reacción que pueda llegar a tener….” A veces estas señales pueden ser difíciles de descifrar, pero una relación saludable debe tener un gran nivel de honestidad y orgullo, en lugar de manipulación y dolor.
Según la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, el primer paso para escapar de esta violencia es llegar a los demás, pero en muchas situaciones, las relaciones abusivas te obligan a dejar atrás a los que amas. Para Carmen y la Fundación Ana Bella, esta tarea es increíblemente importante. La Fundación Ana Bella es una red mundial que trabaja en 82 países para ayudar a las mujeres que sufren a recuperar su abuso y controlar sus vidas futuras con poder. Trabajan con medios de comunicación y las empresas públicas para apoyar a estas mujeres y compartir sus historias y mensajes con aquellas que puedan necesitarlo. En la fundación, Carmen expresó que “el programa amiga y el programa de charlas con mujeres supervivientes es, sin duda, lo mejor que creo que se hace desde la Fundación, y lo cual nos caracteriza y diferencia del resto de entidades, ya que el programa amiga no solo es un programa de atención emocional sino un programa para volver a recuperar tu red de amistades, sentirte acompañada y ver que realmente que se puede salir y volver a tener una vida plena, ya que son muchas supervivientes las que ayudan a mujeres que todavía están en proceso de sanación.

Si bien estos programas y fundaciones como la Fundación Ana Bella (Programa amiga y Programa de charlas) son un espacio seguro para que las mujeres vayan, cuenten sus historias, y busquen ayuda. Por otro lado, es necesario que haya un cambio dentro del gobierno de España y las leyes con respeto a todos los tipos de violencia de género y doméstica se regulen. Ha habido un aumento del 12 por ciento en los tribunales de menores, lo que demuestra que alrededor de 4.000 adolescentes en Andalucía están siendo procesados por delitos de violencia doméstica. También hay un aumento de violencia en relaciones a una edad temprana, por ello se necesita educar. Y mientras que en toda España, la ‘Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género’ impuesta en 2004 ayuda a dar derechos a las víctimas, así como a proporcionar servicios sociales y líneas telefónicas de ayuda, así como una transparencia para las denuncias que se deben presentar ante los tribunales, hay una cosa que necesita mejorar más: para Carmen, son los refugios y hogares, ambientes seguros y donde mujeres con pocos recursos se sientan protegidas. Para las mujeres que pueden escapar de sus relaciones violentas, una de las opciones es que pueden mudarse a casas diferentes o encontrar seguridad dentro de su familia, pero esto no es lo mismo para las mujeres que son menos afortunadas y agregan más a sus luchas. “En las casas de acogida gestionadas por el Gobierno de España, solo pueden entrar la víctima de violencia junto con sus hijos/as menores de edad…quedándose desamparados los hijos/as mayores de edad que todavía conviven en la casa familiar, personas dependientes a los que tenga a cargo la víctima tampoco podrían entrar así como animales domésticos tampoco tienen entrada en las casas de acogida,” Carmen afirma. Este es un problema importante porque hace que las mujeres no denuncien su abuso porque no pueden dejar atrás a las únicas personas que las hacen sentir seguras; este tema necesita más prioridad y atención por parte del gobierno de España.

Es importante saber que en España, 1 de cada 8 mujeres ha sido víctima de violencia de relación en su vida. Ahora mira alrededor de la habitación en la que estás y imagina que una de las mujeres contigo está luchando en silencio. Para Carmen, ella era una de estas mujeres, lastimada hasta que se le mostró claridad sobre su situación y decidió tomar el control de su vida; no permitir que un hombre dañara más su belleza y corazón. Si bien lo más difícil de hacer con la violencia en las relaciones es hablar, hay muchas personas a tu alrededor que quieren ayudarte y verte feliz, pudiendo superar cualquier situación que soportes. Especialmente con la violencia de relaciones, lo que ahora es más importante para una mujer fuerte como Carmen es que es “una buena contribución a seguir ayudando a personas a que consigan ser líderes de su propia vida.”
Trabajar para una organización como la Fundación Ana Bella ha cambiado su forma de entender la vida y cómo puede dar un paso adelante desde su pasado, pero todavía hay mucho trabajo por hacer para ayudar a otras mujeres a llegar al otro lado para lleguen a ser más fuertes, más seguras y más felices.